CASA RONRONEO
Una casa pensada para vivir entre la selva de Yucatán pero en medio de la ciudad.
La naturaleza no es un elemento que simplemente rodea la vivienda, sino parte de la experiencia de habitarla. Los jardines tropicales generan un microclima propio y, con el paso del tiempo, la vegetación crece, cambia y transforma constantemente cada espacio.
Los materiales y tonos naturales buscan integrarse al paisaje y contrastar con el verde del exterior. Hacia el interior, las grandes alturas y ventanas verticales prolongan la mirada hacia el jardín y permiten percibir el paso de la luz durante el día.
La luz también construye el espacio. A través de sus múltiples aperturas, el sol proyecta sombras que recorren los muros y crean composiciones distintas según la hora y la época del año: cuadros de luz que nunca se repiten.
Un camino de piedra atraviesa los jardines y guía el recorrido de manera orgánica, acompañado por la vegetación. La terraza protegida con mosquitero funciona como un espacio intermedio, casi como un invernadero, donde interior y exterior se encuentran y la vida vegetal permanece presente.
La vivienda incorpora también un espacio destinado a una colección de piezas provenientes de distintas partes del mundo, integrándola a una casa que refleja la personalidad de quien la habita.
Aquí, el tiempo juega a favor. La casa crece, cambia y adquiere nuevas formas de belleza con cada estación.
El proyecto se desarrolló en estrecha colaboración con Lisa Palmer Gaffney, su habitante, incorporando sus ideas, necesidades y sensibilidad como parte fundamental del proceso de diseño. Desde la arquitectura, buscamos interpretar esa visión y convertirla en espacios que pudieran evolucionar con ella y con el entorno.
